Cuando hablamos de coches eléctricos, solemos centrarnos en la batería, la autonomía o los puntos de recarga. Pero hay un elemento igual de importante que a veces pasa desapercibido: los cables y conectores. Saber elegir el adecuado puede marcar la diferencia entre una recarga cómoda y segura o una experiencia frustrante. En esta guía rápida te contamos todo lo que necesitas saber.
Aunque muchos puntos de recarga públicos disponen de un cable integrado, no siempre es así. En muchas ocasiones necesitarás tu propio cable para conectar el coche al punto de carga, especialmente en cargadores públicos tipo wallbox o cuando te desplazas y necesitas improvisar una recarga.
Tener un buen cable de recarga en el maletero te da libertad, seguridad y versatilidad.
Actualmente, el conector Tipo 2 (Mennekes) es el estándar en Europa. Es el más utilizado tanto para cargas en casa como en espacios públicos y es compatible con la mayoría de los vehículos eléctricos del mercado.
Otros tipos de conectores que puedes encontrar:
A la hora de comprar un cable, debes fijarte en varios aspectos técnicos para asegurarte de que se adapta a tus necesidades:
Un adaptador de enchufe puede ser muy útil si viajas o si no sabes con qué tipo de conector te vas a encontrar. Existen adaptadores para pasar de un conector Tipo 1 a Tipo 2 o viceversa, aunque lo ideal es contar con un cable que sea directamente compatible con tu coche.
También hay adaptadores para conectar el cargador portátil a diferentes tipos de enchufes (Schuko, Cetac, industrial…).
Consejo: Asegúrate siempre de que el cable esté homologado y evita comprar versiones genéricas sin garantía. Un cable de calidad es una inversión en seguridad, tanto para ti como para tu vehículo.